lunes, 16 de agosto de 2010

el cura y las alianzas

En una de esas conversaciones que teníamos sobre la pedida, boda, etc pensamos en si nosotros tendríamos alianzas y si realmente iban con nosotros. Lo que sí teníamos claro es que tenía que ser algo que perdurara, que siempre estuviera con nosotros y que fuera único.
Tuvimos tiempo para pensarlo, pero no nos costó decidirnos. Ponernos en el tobillo el símbolo de nuestra relación era la mejor manera de señalar nuestra unión, nuestro viaje.
Una vez decidido sólo quedaba que llegara el momento de imprimirlo en nuestros tobillos.
Aprovechando nuestro viaje de celebración a BCN visitamos al que se encargaría de hacer esta rayada realidad.
El proceso fue corto pero muy, muy intenso:
A pesar de creerme el discurso más que recurrido del tatuador de que lo que sentiríamos era similar a la depilación con silkepil, resistí como una campeona el dolor intermitente e intenso:

Mientras Guillermito lo pasó fenomenal como se puede ver en la expresión de su cara. Ay, ay, ay...Los hombres no están preparados para sufrir:

Durante el proceso, el tatuador jugó a entender el significado de tatuar un avioncito en nuestro tobillo. Con discreción preguntó: ¿que sois... piloto y azafata? Con unas risas le hicimos partícipe de nuestra historia y encantado se autobautizó como el Cura de nuestra relación:


Muy metido en su papel de Sacerdote, Johnny estaba encantado de la vida, es un romántico y nos contaba ilusionado que, si bien tras 16 años de profesión sí que había sellado relaciones con un tatuaje (sobre todo homosexuales y lesbianas). Marcar el símbolo universal del aeropuerto/viaje no lo había hecho nunca:

No hay comentarios:

Publicar un comentario