En la recta final de dos meses antes de la boda tenemos perfectamente organizados todos los fines de semana, no paramos entre Valencia, Alicante, Madrid, algún fin de semana fuera por causas ajenas. Pero todo controlado.
Mis amigos de la facultad llevaban un tiempo avisándome de que mi despedida sería sorpresa, idiota de mi, "enmarcaba" su sorpresa en alguno de los dos fines de semana que aparentemente no había nada. Y yo, como un perfecto idiota, hablaba siempre sobre la fecha de la despedida con una pasmosa seguridad. Pues eso, un idiota.
El viernes, acabando la clase en la Universidad, vi a través de la puerta a Pucho y Fran. "Hijos-de-puta" exclamé sonriendo. Mis amigos me la habían liado. Y que me hubieran dado una sorpresa con todo mi planning absurdo en la cabeza hacía que los quisiera aún más.
Instantes después de mi exabrupto, esto:
Y después, fin de semana en Cadiz. Eternamente agradecido y mi más sincera admiración a Serie B, Fer, Fran, Jorge, Monchet y Pucho. Os quiero.

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