Tener tres despedidas es lo más cerca que estado del "siempre a tope" en mi vida. Si la primera con mis amigos de la universidad fue el top 1 de sorpresas absurdas, enorme y bizarra, y el finde gourmet no pudo ser más risas y surreal porque no se pudo. Quedaba la despedida oficial.
En este punto, tengo que decir que si nuestra familia se distingue por algo (ya, ya se que son muchas cosas por las que nos podemos distinguir) es por la lucha por mantener tradiciones. Esto sí que es algo que nos hace únicos. Nochevieja, verano en Palma, las bodas... y desde luego las despedidas. Desde pequeño crecí con esa sensación de que algún día mis primos mayores me regalarían ese gran momento que vivían todos los Tallada antes de casarse y que renueva la firme convicción de que la familia es lo más grande que hay.
Las expectativas eran altas, ya no solo porque el más experto organizador de despedidas estuviera metido en el cotarro (Miguel), ni porque esta maravillosa situación económica haya multiplicado por mil las ganas de liarla pardísima a la mínima oportunidad, ni tan si quiera el hecho de que viniera Ramón, el GRAN Ramón, desde Mallorca, no, las expectativas eran altas porque era una DESPEDIDA DE SOLTERO DE LA FAMILIA (y por familia, como pasa también en otros entornos, hay que entender más allá del lazo familiar, la familia es la excusa, el imán que hace que se vayan acercando personajes de diferente pelaje e incorporen su manera de entender la fiesta (no solo había más cuñados que primos, sino que el espíritu integrador marca de la casa lo pudo comprobar Borja que fue uno más y se lo pasó fatal el pobre)
El CÓMO lo pasamos quedará en nuestra memoria porque como dicen en Las Vegas, "lo que pasa en Benidorm, se queda en Benidorm." Pero quien me conoce sabrá el alcance de decir que está entre mis tres mejores fiestas-desmadres de mi vida. No digo la primera, porque siempre es la que está por venir, y la de dentro de 3 semanas es fina. Pero vamos. "Mankini en Benidorm + vamos peña" ha llegado a otro nivel.
El QUÉ pasó no lo pudo decir mejor Ramón ayer: "vivimos la prueba de que la palabra familia se nos queda pequeña una y otra vez". Fue una lástima por esos amigos hermanos, primos y sobrinos que no pudieron venir por culpa de la prima de riesgo, de accidentes absurdos o de acumulación de fiestas, pero prometo que la boda estará a la altura (más allá no lo prometo, pero a la altura, sí.)
Gracias por el esfuerzo que hicisteis y por ser TAN grandes a Carlos hermano de cremas, a Tomy sensatez a las 8:00 de la mañana, a Juancho hermano Red Bull (por añadir alas a la performance mañanera), a Chein DNI, a Javi hermanano, nano, nano, a Borja "Tallada por un día", a Luis ansias despertador perpetuo, a Reimon hermano de pistas y a Maikel, incansable hermano de desfase.
Aquí una nota recordatorio para que nunca nos olvidemos de las perlas: Tania DNI, Paquito, "eso en vuestro país no lo hacéis, guarros", "si así vas estando verde, no me quiero imaginar cuando madures", "foto con mis hijas, por favor!", "me caso con esta", "¿te has quitado las zapatillas? Yo voy a tope" "vamos peña", "viva los novios", "Ramón ábrenos el bote de olivas", "siempre tengo la culpa yo"

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