Aprovechamos la ida y vuelta en tren para terminar las mesas y hacer las últimas cuentas (la verdad es que nos metieron mucho miedo con el tema de la organización de las mesas, pero honestamente fue de las cosas más sencillas que hicimos los últimos días)
la semana siguiente solo trabajaríamos los dos primeros días y los demás los aprovechamos para las últimas gestiones, llegábamos al final de los dos años preparando la boda y todo tenía que estar supervisado y en su sitio. Visita a Cobo Calleja (aka Madrid Chinatown) a por los disfraces, tarritos de los M&M's y demás ornamentación:
visita final a la librería del rastro a por los 160 libros antiguos de temática viajera (como no podía ser de otra manera chalamos al dueño y movilizamos a todos los clientes el último día buscando libros)
recogida de los manteles, última visita a Arturo (aka el peluquero) con la consiguiente caña de celebración pre boda:
Y antes de cargar el coche cual francés argelino bajando al estrecho, nos hicimos la #1week4weddingparty oficial con los dos primeros testigos, cañas y tapas:
Y visita simbólica al lugar donde empezó todo hacía dos años, el mupi de la pedida de mano:
Y al día siguiente, salida de Madrid con el mejor estado de ánimo que recordamos. Nos íbamos de la ciudad como solteros y volveríamos como matrimonio:




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